domingo, 23 de noviembre de 2008

El guardían entre el centeno

Reseña escrita por Lorena Arámburu Hernández



El libro elegido de esta semana (tengo que admitir) es mi favorito, tanto por el contenido como por lo que representa, pues es lo más cercano que tengo de una persona muy querida y me fue dado cuando mas sola y desorientada me sentía. Fue una guía y descripción misma de lo que yo vivía y de lo que yo era y sentía para ese entonces.


Se trata de El guardián entre el centeno publicada en 1951 por Jerome David Salinger nacido en Nueva York, Estados Unidos en 1919. Este hombre describe entornos en donde las mentes ágiles y poderosas de hombres perturbados y la capacidad redentora que los niños tienen en las vidas se mezclan e interponen para su desarrollo en la vida. De esto es lo que tratan sus libros.

Este libro en especial trata de Holden Caufield, un joven de 17 años que nos cuenta cómo fueron los días anteriores a su internamiento en un hospital psiquiátrico.
Nos cuenta de sus tres hermanos; D.B, que trabaja en Hollywood como escritor. Allie, quien murió de leucemia a los doce, y Phoebe, quien estudia la primaria. Nos habla de su padre que es abogado y su madre que solo se dedica al cuidado de su casa, la cual está en la gran manzana, en New York.
Holden sin embargo, no vive con sus padres, pues asiste al internado Pencey, y los fines de semana que es cuando puede ir a visitarlos, prefiere quedarse y descansar.
Debido a sus malas notas y faltas de respeto, Holden es dado de baja de su escuela antes de las vacaciones de Navidad. Como se siente confundido considera que no debe regresar a su casa hasta en unos días, cuando los demás chicos hayan salido de vacaciones ya, para no tener que dar explicaciones desde antes y tener tiempo para pensar.

Antes de ser internado Holden estaba muy confundido, deprimido y más que nada harto del mundo a su alrededor. Pensaba que todo lo que pasaba estaba basado en la hipocresía; que las relaciones humanas se basaban en la obtención de algún bien desde material o hasta una necesidad. No estaba a gusto con lo que hacía y constantemente analizaba lo que pasaba. Cada cosa que realizaba y le daba ilusión terminaba por deprimirlo aún más, pues se seguía sintiendo muy vacío, y se preguntaba todo el tiempo que podría ponerlo mejor. Tenía problemas de adaptación, pues por lo mismo de que analizaba bastante, no podría relacionarse fácilmente y tener amigos.

Y no es que Holden fuera una mala persona o demasiado apático, en realidad estaba enfermo y necesitaba ser atendido.

El guardián entre el centeno, es sin duda un libro de ayuda para todos nosotros a quien la vida y el acto humano ha confundido, desorientado y hasta asqueado. Es para todos nosotros a quien como Holden hemos experimentado una de esas caídas en donde al que cae no se le permite llegar nunca al fondo, y sigue cayendo y sigue cayendo indefinidamente y esto porque en algún momento de nuestras vidas hemos buscado en nuestro entorno algo que este no podía proporcionarnos, o al menos así lo hemos creído toda la vida.

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